BRASILIA.- Salpicada por un escándalo de ética, renunció ayer la jefa de Gabinete del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, acción que fue vista como un intento por impedir dañar a la candidata oficialista y favorita para las elecciones del mes próximo. Erenice Guerra había estado bajo una creciente presión en los últimos días para que dejara el influyente cargo por acusaciones de que está involucrada en un caso de soborno para contratos de obras públicas.

El principal candidato presidencial opositor, José Serra, que ha bajado fuertemente en los sondeos, ha buscado vincular el escándalo con la candidata de Lula, Dilma Rousseff, que precedió a Guerra como jefa de Gabinete y renunció al cargo para postular a la presidencia. No obstante, Rousseff sigue encaminada a obtener la mayoría de los votos en primera ronda el 3 de octubre, con lo que se convertiría en la primera mujer presidente de Brasil, pese a acusaciones de que ha condonado malas conductas dentro del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Guerra ha sido acusada de tráfico de influencias y de ayudar a la consultoría de su hijo a obtener dinero a partir de contratos de obras públicas, incluyendo la época cuando era asesora de Rousseff antes de convertirse en jefa de la Casa Civil. La candidata del PT no ha sido vinculada a fechoría alguna, por lo que analistas afirman que es improbable que los escándalos reduzcan su amplia ventaja, de 20 puntos o más, en los sondeos de intención de voto. "Las posibilidades de que la renuncia de Guerra fuerce a una segunda ronda aún son más bien pequeñas. La oposición tendría que ser muy hábil para explotar este incidente", opinó Amaury de Souza, analista política. Hasta ahora, los escándalos de corrupción no cambiaron las preferencia de los votantes, excepto entre aquellos con mayor nivel de educación e ingresos. La renuncia de Guerra incluso podría aumentar el apoyo a Rousseff si es vista por los electores como una medida decisiva para purgar a una funcionaria involucrada en corrupción. Rousseff, que se beneficia de la enorme popularidad de Lula, ha ampliado su ventaja en los sondeos pese a las acusaciones, alimentadas por una intensa cobertura de medios respecto a que el PT accedió ilegalmente a registros impositivos de la hija de Serra y de miembros de la oposición para recoger información potencialmente dañina contra ellos.

Soborno
El escándalo que involucra a Guerra fue informado por primera vez por la revista "Veja" y creció a medida en que fueron publicadas nuevas acusaciones en los medios. Un empresario dijo al periódico "Folha de Sao Paulo" que, tras una reunión con la ministra en noviembre, la empresa del hijo de Guerra le pidió un 5% de comisión para obtener un crédito del Gobierno. Cuando rechazó la solicitud, le pidieron que entregara unos U$S 3 millones para la campaña de Rousseff. (Reuters)